Principio de Pareto y los proyectos
Principio de Pareto
El principio de Pareto es un enunciado empírico del ingeniero y economista Vilfredo Pareto, que al igual de la ley de Murphy tiene profundas implicaciones en la vida real.
Mientras que la ley de Murphy da una lección sobre el diseño defensivo, el principio de Paretto se enfoca en la existencia de una asimetría en la naturaleza.
Vilfredo Pareto en particular descubrió que, en la Italia del siglo IX, el 20% de los propietarios poseían el 80% de las tierras, mientras que el restante 20% de los terrenos pertenecía al 80% de la población restante, por eso es también conocida como la regla del 80-20 .
Esta regla se puede extender a otros ámbitos, por supuesto que los porcentajes no son iguales, pero dan idea de la asimetría del esfuerzo. El enunciado, aplicado al esfuerzo dedicado a un proyecto, quedaría como:
«Con el 20% de los recursos (en tiempo y dinero) se produce el 80% del proyecto, mientras que el 80% de los recursos restante es requerido para culminar el 20% del proyecto»
Esto no significa que cualquier proyecto que encaremos tendremos esta asimetria, por el simple hecho que nos podemos encontrar con un proyecto a «medio hacer». Lo que nos lleva a otra aplicación del principio de Pareto, sobre los proyectos heredados.
«Cuando uno es convocado a un proyecto, ya se habrá hecho el 80% que requiere el 20% de los recursos y se pretenderá que uno culmine el 20 % restante, que necesitaría el 80% de los recursos....... con el 20% que no se gastaron»
A pesar que este ultimo enunciado parezca cómico, es una situación que se da muy seguido.
Otro punto a tener en cuenta es que generalmente ese 20% del proyecto no fue previsto al inicio
Hay que recalcar que los porcentajes no son reales, simplemente están para evidenciar la asimetría, pero son controlables o por lo menos predecibles según el contexto.
Por ejemplo, en caso de un objetivo sin precedentes, y con personal poco idóneo o aprendiendo sobre la marcha, podríamos estar hablando de una regla 99-1. Como dijimos anteriormente, la parte del proyecto que requiere mas esfuerzo suele ser la no prevista. Por eso, en estas condiciones, es casi imposible saber el costo final del proyecto. Un ejemplo clásico de esto puede ser el Proyecto Manhatthan que culmino con la obtención de la bomba atómica, pero al comenzar no se sabia el tiempo o dinero que demandaría.
El otro extremo es un proyecto con antecedentes de haber funcionado y encarado por personal capacitado que ya trabajo en proyectos similares.
Generalmente no se puede elegir el tipo de proyecto a encarar o la conformación del grupo, pero al tener en cuenta el principio de Pareto, podemos aumentar la posibilidad de éxito desde la fase de planeamiento del mismo.
Comentarios
Publicar un comentario